UNA RELIGIÓN SIN CRISTO

Cuidado con cualquier cambio que no sea conversión, con cualquier reforma que los deja sin Cristo; con cualquier religión, por más refinada y hermosa, que no enseña acerca del Espíritu Santo, y que no los transforma a la imagen del propio Hijo de Dios. Si se conforman ustedes con cualquier cosa menos que esto, no están haciendo más que endurecer sus corazones, cauterizar y anular sus conciencias; haciéndose más y más insensibles al poder de las cosas divinas quedando en un estado que no solo excluirá a Dios y repelará al Espíritu Santo, sino que invitará a Satanás y a sus legiones de tinieblas a volver a sus almas abatidas, haciéndoles más que nunca doblemente hijos del infierno.