
Cuando el corazón de un hombre esta frío y despreocupado, cuando sus manos nunca se emplean en hacer el trabajo de Dios, cuando sus pies no están familiarizados con los caminos de Dios, cuando su lengua es rara vez o nunca usada en oración y alabanza, cuando sus ojos están ciegos a la belleza del reino de los cielos, cuando su mente está llena del mundo y no tiene lugar para cosas espirituales, cuando estas marcas están presentes en un hombre, una palabra de la Biblia es la palabra correcta para describirlo, y esa palabra es, “Muerto.”